Templo Higashi Hongan-ji, una visita que nos marcó en Kioto

En la recomendación de hoy queremos hablaros del Templo Higashi Hongan-ji, situado a pocos minutos a pie de la estación de Kioto. Aunque no suele aparecer entre los lugares más populares de la ciudad, para nosotros fue una de las visitas más especiales de todo el viaje.

Nada más llegar nos llamó la atención el entorno que rodea al templo. Los estanques llenos de peces koi aportan una sensación de tranquilidad difícil de describir y hacen que la visita comience de una forma muy especial. También sorprende encontrarse un complejo de semejantes dimensiones en pleno centro de una ciudad tan grande como Kioto.

Un templo mucho más impresionante de lo que esperábamos

Sin embargo, lo que realmente hizo inolvidable esta visita fue lo que encontramos al entrar en el edificio principal.

Habíamos visto fotografías y leído algunas recomendaciones, pero nada nos preparó para la magnitud del lugar. El tamaño del salón principal es absolutamente impresionante y transmite una sensación difícil de explicar hasta que lo contemplas en persona.

Es uno de esos lugares que consiguen que te detengas unos segundos simplemente para observar todo lo que tienes delante.

Presenciar un rezo en directo fue una experiencia única

Durante nuestra visita tuvimos además la suerte de poder asistir a una ceremonia de rezo en directo.

Más allá de cualquier creencia religiosa, fue un momento que nos impactó profundamente. El silencio, la solemnidad del ambiente, los cánticos y la inmensidad del salón principal creaban una atmósfera muy difícil de olvidar.

No fue únicamente una experiencia espiritual, sino también cultural y humana. Sentarte allí durante unos minutos y contemplar cómo transcurre una ceremonia real dentro de un templo con siglos de historia es algo que difícilmente puede describirse con palabras.

El templo que más recordamos de nuestro viaje a Japón

A lo largo del viaje visitamos templos espectaculares, jardines preciosos y algunos de los lugares más famosos de Japón.

Sin embargo, por alguna razón que todavía nos cuesta explicar, este templo se quedó grabado en nuestra memoria por encima de muchos otros.

Quizá fue la tranquilidad que se respira en sus instalaciones.

Quizá fue la emoción de presenciar aquella ceremonia.

O quizá fue simplemente la combinación de todos esos pequeños momentos que hacen especial un viaje.

Lo único que sabemos es que, si hoy tuviéramos que elegir un templo que realmente nos marcó durante nuestra aventura por Japón, el Higashi Hongan-ji ocuparía el primer puesto de nuestra lista.

Nuestro Goshuin del Higashi Hongan-ji

Antes de marcharnos aprovechamos para adquirir nuestro Goshuin del templo.

Los Goshuin son unas preciosas caligrafías realizadas a mano que se acompañan de sellos tradicionales y que pueden coleccionarse en distintos templos y santuarios de Japón.

De hecho, su nombre en japonés (御朱印) significa literalmente «sello honorífico bermellón».

Generalmente se elaboran utilizando tinta negra para la caligrafía y tinta bermellón para los sellos, todo ello realizado de forma artesanal por monjes o personal del templo.

Aunque en algunos lugares hemos encontrado versiones realizadas completamente mediante sellos de goma, lo habitual es que la caligrafía se escriba a mano siguiendo la tradición japonesa, convirtiendo cada Goshuin en un recuerdo único del lugar visitado.

¿Merece la pena visitar el Templo Higashi Hongan-ji?

Sin ninguna duda, sí.

Si estáis preparando un viaje a Kioto y buscáis un lugar diferente, menos masificado y con una atmósfera realmente especial, os recomendamos incluir el Templo Higashi Hongan-ji en vuestro itinerario.

Para nosotros fue una de esas visitas que comienzan como una simple parada durante el día y terminan convirtiéndose en uno de los recuerdos más bonitos y emocionantes de todo el viaje por Japón. 🌸🇯🇵